Tradición e Historia de Nuestra Vieja Escuela
Los antecedentes del origen de la Escuela de Grumetes se remontan al año 1846, cuando el entonces Presidente de la República don Manuel Bulnes Prieto, y su Ministro de Guerra y Marina, don Manuel Camilo Vial, demostraban su interés en que las futuras tripulaciones de los buques de guerra contaran con una eficiente preparación que les permitiera desarrollar su servicio a bordo.
Sólo al finalizar la Guerra Contra España y de sus desastrozas consecuencias, las autoridades chilenas modificaron la visión que hasta esa época se tenía del Poder Naval. Se comprendió que era fundamental disponer de una fuerza naval permanente y profesional para el resguardo de nuestra soberanía marítima. Para tal efecto, el 03 de julio de 1868 el Presidente de Chile don José Joaquín Pérez Mascayano y su Ministro de Guerra y Marina don Federico Errázuriz Zañartu promulgó el Decreto Supremo que creó la Escuela Elemental y Profesional de los Aprendices de la Armada, actual Escuela de Grumetes.
La enseñanza elemental de los alumnos contemplaba; Lectura, Escritura, Catecismo de Religión, Aritmética, Gramática, Castellano, Historia de Chile y Geografía. La enseñanza profesional incluía: Maniobras de Vela y Aparejos, Natación, Ejercicio de Cañón, Fusil y demás Armas Menores, entre otras.
La Escuela inició sus actividades el día 08 de Marzo de 1869 a bordo del Vapor "Valdivia", con siete alumnos de Valparaíso, uno de Constitución y once de Concepción. Entre los Oficiales del Buque Escuela se encontraba el entonces Teniente 2º Don Arturo PRAT Chacón.
Por disposición suprema del 1º de Mayo de 1876 la Escuela de Aprendices de Marineros que se encontraba funcionando en el Vapor "Valdivia", fue transbordada al Vapor "Abtao". Siendo su Director el Capitán de Fragata don Francisco Rondizzoni.
A su vez, por Decreto Nº 1.138 de fecha 16 de noviembre de 1876, firmado por el Presidente Aníbal Pinto y su Ministro de Guerra y Marina don Belisario Prat, la Escuela de Aprendices de Marineros pasa a llamarse “Escuela de Grumetes”, fijándole una dotación de 50 plazas.
Como consecuencia del estallido de la Guerra del Pacífico, y por falta de instructores y local, la Escuela de Grumetes quedó en receso, y los jóvenes que se alistaban voluntariamente eran embarcados directamente en las unidades de la Escuadra.
Sólo en 1887 vemos nuevamente funcionando a la Escuela de Grumetes, en varias unidades a flote de nuestra Armada.
Ya en 1907, en la Memoria del Director General de la Armada se establecía que "si el empeño que se gasta en enganchar aprendices da buenos resultados, se habilitará un gran galpón en la Isla Quiriquina con capacidad para otros tantos y se alternarán con los de a bordo". A fines de 1907, la Escuela tenía 183 Aprendices.
El 14 de Febrero de 1911, el Comandante en Jefe del Apostadero Naval de Talcahuano, Contraalmirante, Don Lindor Pérez Gacitúa, daba cuenta que "para la construcción de la Escuela de Grumetes en la Isla Quiriquina, se pusieron a disposición de esta Comandancia en Jefe $ 100.000". El plazo de los trabajadores fue de 12 meses a contar del 25 de Julio de 1910. Al término de ese año la obra general se encontraba bastante avanzada.
El año 1968, al cumplirse cien años desde la creación de la Escuela, la Armada le dio el nombre de "Alejandro Navarrete Cisterna", en recuerdo del primer Grumete en alcanzar el escalafón de Oficial de Mar por su destacada carrera naval, llegando en su ascenso hasta el grado de Capitán de Navío en forma póstuma.
La presencia de la Escuela en la Isla Quiriquina es muy importante en el proceso formativo del Grumete, ya que le permite estar en contacto directo con el mar, desarrollando en él las actividades náuticas, a través de las cuales comienza a forjar su espíritu marinero, a la vez que aprende a quererlo y respetarlo, consciente de que este será el escenario natural donde transcurrirá gran parte de su vida como marino.
